IV.3) Internet, ciencia y tecnología

Ahora tenemos también las posibilidades que ofrecen las computadoras e Internet. Hay un animado debate entre muchos anarquistas respecto a los riesgos y perspectivas que entraña el uso de estas tecnologías en la difusión del ideal socialista libertario (consultar al respecto los artículos “Computadoras y Anarquismo” <www.geocities.com/samizdata.geo/CACyA.txt> y “¿Existe una Tecno-Anarquía?” <www.geocities.com/samizdata.geo/LIB14tecno.html>); pero lo cierto es que ha sido un terreno muy concurrido y utilizado por los ácratas del mundo entero, quienes han volcado mucha creatividad en este ámbito, produciendo multitud de páginas web en diversos idiomas y con información abundante sobre el anarquismo y temas afines. También se han aprovechado otras modalidades en la red como los canales de IRC o “Chat”, la radio en Internet, las tele-conferencias y, de modo muy importante, el correo electrónico, que ha permitido construir foros internacionales de noticias, discusión e intercambio que figuran entre los más concurridos y animados del ciberespacio. (Ver VII.2.2.para conocer los foros anarquistas de e-mail en castellano, y una panorámica de la presencia mundial del anarquismo en la WWW en <www.anarweb.freesurf.fr>).

Sin duda que el problema de los costos y requerimientos de “hardware” y “software” necesarios hacen que el acceso a esta posibilidad sea en muchos casos difícil, especialmente para la generalidad de los habitantes del Tercer Mundo, aunque algunos de esos inconvenientes se han ido superando, individual o colectivamente. No hay duda de la ventaja de abrir una vía de intercomunicación instantánea entre grupos y personas anarquistas de todo el planeta, ya que esta técnica se adaptó fácilmente a una dinámica de coordinación federada que desde siempre ha existido en el movimiento libertario. Frente a las muchas dificultades de difusión masiva del ideal anarquista, Internet es un medio, en rápida expansión, que la facilita. Es de reconocer el espacio de discusión, información directa e igualdad que representa Internet, sin ningún mando que la domine todavía a pesar de los esfuerzos por controlarla y usufructuarla que se han hecho desde diversas instancias de poder.

Vale diferenciar entre la presencia anarquista en la red de redes y la ideología “cyber-libertarian”, de origen derechista y neoliberal que, particularmente desde Estados Unidos, se trata de imponer como modelo intelectual dominante en Internet. Los “libertarians”, anarco-capitalistas, tienen una versión particular del anarquismo en tanto que ven en el Estado la única entidad de supremacía opresora en la sociedad, sin reconocer que hay otras expresiones de dominación jerárquica como el poder de las empresas capitalistas, las instancias y usos culturales autoritarios o las religiones institucionalizadas, todas las cuales exigen para constituirse y preservarse la existencia de un régimen político-social de opresión como el que les garantiza el Estado. La abolición del Estado para el anarco-capitalismo se traduce en una privatización de las funciones que sustentan su poder, sin alterar para nada la esencia opresiva de dichas funciones, que pasan a someterse a las reglas del “libre mercado”.

En Internet, los “cyber-libertarians” presentan una idílica reivindicación de la red de redes, como espacio máximo de libertad, que debe ser defendido de agresiones. Pero, a su juicio, las amenazas sólo provienen del poder estatal y afines, sin hacer mención de la discriminación socio-económica que caracteriza al acceso a este medio, como bien constatamos en América Latina, ni ante los crecientes esfuerzos de someterlo al control y a los criterios de rentabilidad del gran capital. Sin duda que esta visión parcializada resulta de las particulares condiciones de sus expositores en un país que siendo el centro dominante disfruta de todas las ventajas que puede producir el capitalismo, muy diferente de otras regiones que pagan los costos de esa hegemonía imperial.

Como Internet es una de las expresiones más claras del papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad en que vivimos, aprovecharemos este apartado para agregar a continuación un somero comentario sobre ese tópico según la perspectiva anarquista, no sin antes recomendar a los interesados que lean los trabajos de Murray Bookchin en referencia al tema, tanto en los libros indicados en la Bibliografía como en <www.hispamerica.com/gr/12/bookchm.htm>.

A pesar de que muchos libertarios han encontrado medio para la difusión de sus perspectivas en el movimiento ecologista – donde suele predominar una visión crítica y a veces hasta negativa del tema - el anarquismo siempre ha considerado a la ciencia y a la tecnología positivamente, como ámbitos en los que también cabe expresar los ideales. Se trata de resultados de un hacer de la humanidad que deberían estar destinados a la solución de sus problemas materiales, permitiendo que pueda liberarse del yugo que implica obtener los medios para la subsistencia. El homo sapiens ha sido históricamente una especie sujeta a contingencias nacidas del entorno natural (hambre, enfermedades, desastres geológicos o meteorológicos), cuyo impacto negativo se multiplica por la opresión y desigualdad social. La ciencia y la técnica pueden ser elementos para liberarse de tales limitaciones naturales y permitirle no sólo sobrevivir sino vivir bien, trabajando menos, en condiciones más confortables, alargando su vida y sanitariamente protegido. Por eso es objetivo de los anarquistas que allí trabajan oponerse con todo vigor a que los procesos científico-tecnológicos se orienten según los intereses de los poderes dominantes a la creación de instrumentos de lucro y dominación, cuando podrían originar herramientas de bienestar y liberación. Como en tantos otros aspectos, el objetivo es poner estos desarrollos al servicio de la felicidad humana, no anularlos, impidiendo que sigan siendo artificios que acentúen la esclavitud y la miseria. Nada más ejemplar de lo que decimos es la injusticia que representa, frente a la masiva difusión del SIDA en África, que las vidas de millones estén supeditadas a que consigan el dinero para pagar las costosas medicinas que enriquecen groseramente a las transnacionales farmacéuticas.


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