El colectivismo en Castilla
V.El colectivismo en Castilla.

A mediados de marzo de 1937, los componentes en Cuenca de las sindicales CNT y UGT hacían pública las siguientes normas con miras al problema de la colectivización de la tierra en aquella provincia:

"En vista de las constantes diferencias que se suscitan en los pueblos entre los componentes de las dos sindicales UGT y CNT alrededor de los problemas creados por la revolución, los elementos responsables de ambas organizaciones en esta provincia, reunidos para estudiar y resolver estos problemas, acuerdan suscribir conjuntamente las siguientes normas para el desarrollo del trabajo y la convivencia en los pueblos de la provincia donde ambas organizaciones tienen representantes y afiliados:

1) Las tierras e industrias incautadas serán explotadas en colectividad.
2) Esta colectividad, que se formará entre los productores de cada población, cualquiera que sea la organización sindical a que pertenezcan, nombrará un consejo de administración cuyas funciones serán:
a) Dirigir el trabajo y administrar la producción con arreglo a las normas trazadas en las asambleas de la colectividad y por los estatutos de la misma.
b) Negociar el intercambio de productos con otras localidades y provincias.
c) Vigilar el cumplimiento, por cada uno de los colectivistas, de lo acordado por mayoría en las asambleas.
3) El Consejo de Administración debe componerlo un número reducido de individuos elegidos en asamblea por la colectividad y nombrando igual número por organización, procurando sean estos los más capacitados.
4) Para pertenecer a la colectividad basta el título de trabajador , representado por el carnet de cualquiera de las dos sindicales, UGT y CNT.
5) Si algún pequeño propietario quisiera ingresar a la colectividad pondrá a disposición de ésta cuantos bienes posee, entregándosele recibo de lo cedido.. Sin este requisito previo no podrá pertenecer a la misma.
6) Del trabajo. El Consejo de Administración, en función de sus facultades directoras de la producción, determinará los trabajos y la duración de las jornadas con arreglo a las necesidades de cada estación, época y jornada, de acuerdo con las decisiones tomadas en las asambleas de la colectividad.
7) Nadie podrá eximirse de acudir al trabajo si no es por alguna causa de enfermedad o accidente que se lo impida.
8) El trabajo será por grupos, tan numeroso como las necesidades del mismo lo exijan, y se nombrarán delegados en lo lugares de trabajo de acuerdo con los trabajadores.
9) Todos los delegados se reunirán diariamente con el Consejo de Administración a fin de cambiar impresiones y ponerse de acuerdo para la mejor marcha del trabajo.
10) Los delegados procurarán por todos los medio persuasivos de que el trabajo se realice con la mayor eficacia, debiendo demostrar afinidad y moralidad y enseñando a sus compañeros aquellas labores para las cuales no tengan una preparación previa.
11) Los delegados no podrán aplicar sanción alguna a ningún compañero, las anormalidades que observen las pondrán en conocimiento del Consejo, éste de la asamblea y ésta será en definitiva la que resuelva.
12) Tanto los delegados como los miembros del Consejo Administrativo que se extralimiten en sus funciones serán inmediatamente suspendidos en sus cargos, dando cuenta a la asamblea, la cuál resolverá.
13) Del consumo. En el colectivismo el salario no existe, por ser una fórmula de compensación al trabajo humillante, injusta e insuficiente. Por consiguiente, el productor disfrutará de un anticipo igual al jornal que tiene en la actualidad, no pudiendo percibir más que veintiocho céntimos de demasía sobre ese jornal por cada hijo menor de quince años que tenga al amparo del colectivismo. Esto habrá de hacerse mediante la carta de trabajo.
14) El intercambio de productos, interlocal, se verificará por medio de las cooperativas, siendo éstas las que distribuirán conjuntamente con la colectividad
15) Al constituirse la colectividad, las incautaciones de fincas o industrias verificadas por una de las dos organizaciones pasan a ser de la colectividad, no pudiendo dividirse dichas fincas más que en caso de desacuerdo entre ambas sindicales, y en este caso, improbable, se haría partición proporcionalmente.
16) Los beneficios sobrantes del pago de gastos y anticipos se dividirán en la forma siguiente: un 25% para enseñanza; otro 25% para adquisición y mejora de material de trabajo, y el 50% restante quedará a beneficio de todos los colectivistas, si así lo acuerdan éstos en la asamblea.
17) Serán consideradas jornadas de trabajo los casos de enfermedad de los afiliados a la colectividad.

"Deberes y derechos de todo colectivista.

1) En el momento de ingresar en la colectividad, aunque ésta se halle fundada desde mucho antes, el colectivista estará en igualdad de derechos y deberes con los demás.
2) A ningún colectivista se le podrá exigir más trabajo que el que con arreglo a sus fuerzas físicas pueda hacer, respetando los ancianos o convalecientes de enfermedades o empleándoles, en todo caso, en los trabajos más leves.
3) El respeto mutuo debe presidir inflexiblemente las relaciones entre colectivistas, teniendo en cuenta que al constituirse en colectividad lo hacen para trabajar unidos para el bienestar de todos. Por consiguiente, todo colectivista que trate de atropellar a otro, aunque éste no sea colectivista, o bien intente usurpar beneficios que no le corresponden, como primera medida será sancionado, y si reincidiera será expulsado, perdiendo todos los derechos que hubiera adquirido y sin que pudiera reclamar beneficio alguno de cuanto puso a disposición de la colectividad; y si la falta fuese leve, se le aplicarán las sanciones que sean de justicia.
4) Ningún colectivista se opondrá a que sus familiares sean empleados en aquellas labores de que la colectividad tenga necesidad y que considere ésta que aquellos pueden desempeñar, considerando su participación en el producto con arreglo a su capacidad productiva.

"Artículo adicional. Todo lo no previsto en estas normas podrá ser acordado en las asambleas generales de la colectividad."

En todo el campo comprendido en la zona no dominada por el fascismo franquista se organizaron colectividades con características parecidas a las apuntadas. Con ello se convirtió en realidad histórica el anhelo anarquista sobre las comunidades agrarias. Con las fallas y defectos propios de todos los ensayos, las realizaciones agrarias de la Revolución española fueron la experiencia más profunda y más satisfactoria de organización campesina de carácter socialista que se haya efectuado en toda la historia de la humanidad. La superioridad demostrada ante las experiencias desafortunadas de los países dominados por el comunismo dictatorial, fue, sin duda, el motivo principal del odio que el comunismo español e internacional demostraron hacia aquella obra de esencias anarquistas. Y ese odio, que no se contentó con las diferencias tácticas o de criterio, se convirtió en acciones criminales amparadas por la guerra que se sostenía contra el fascismo. En Aragón, sobre todo, casi la totalidad de las colectividades agrarias fueron destruidas, y muchos de sus mejores militantes asesinados por las columnas militares de Líster y de el Campesino (1), al servicio del Partido Comunista Español y, ante todo, de la feroz dictadura de Stalin.

(1)Enrique Líster y Valentín Moral "el Campesino", generales comunistas, de innegable coraje y valor militar, pero fieles e implacables servidores de su partido y sus líderes soviéticos. (Nota del grupo editor Bandera Negra).


Capítulo anterior- Índice-

Editorial- Actualidad- Artes y letras- Filosofía- Historia-Enlaces - Libro de visitas- Foro- Chat


Inicio